Compartir

Arquitectura Móvil

Esta semana hablaremos sobre la arquitectura móvil, sus orígenes, representantes, y curiosidades!

Para definirla, empezaremos diciendo que se trata del arte de proyectar y construir edificaciones que se llevan de un lugar a otro. Por ello, su permanencia en un sitio específico dura un período de tiempo limitado.

Podríamos comenzar su historia remontándonos a la arquitectura nómada (tiendas) de los pueblos dedicados a la caza y al pastoreo. La historia nos ofrece numerosos tipos de formas y estructuras móviles que se asemejan a tiendas, que pueden llegar a formar ciudades temporales.

Pero nos adelantaremos hasta la primera mitad del siglo XIX, momento en el cual, gracias al descubrimiento de nuevos materiales, aparecen nuevas técnicas y métodos de producción que facilitan la construcción de arquitecturas transportables. En este periodo destacan las exposiciones universales donde se le da gran importancia a la ligereza, rapidez del montaje y la posibilidad de reutilizar las piezas. El ejemplo más característico es la construcción prefabricada y desmontable del Palacio de Cristal de Paxton que puede ser montada con facilidad y rapidez y desplazada sin dificultad.

Hacia 1960 y 1970 existió una corriente que optaba por una arquitectura móvil y nómada, no sólo capaz de liberar la acción del habitante, sino también la localización de la arquitectura. Esta descontextualización fue característica en proyectos utópicos de la época, donde lo recreativo y expositivo tomaban un papel principal, lo que se refleja en proyectos de referentes como Constant, Yona Friedman y Peter Cook.

La arquitectura transportable no era solo propia de colectivos de jóvenes arquitectos sino también típicas de arquitecturas festivales de ocio y cultura como los circos, teatros ambulantes, escenarios de conciertos o pabellones expositivos itinerantes. En el caso de España cabe destacar la figura de Emilio Pérez Piñero por sus estructuras móviles ligeras en teatros, cines y exposiciones…

__

Hoy te contamos una historia asombrosa: el propietario de una casa del siglo XIX decidió mudarse de barrio, pero cargó en un camión la enorme propiedad y la llevó consigo.

Tim Brown, corredor de bolsa, tuvo la increíble idea de mudarse junto a su mansión victoriana valuada en 5 millones de dólares (con seis dormitorios y tres baños) a unos 800 metros en San Francisco, Estados Unidos.

Tras recibir la aprobación oficial para seguir adelante con su plan, se prosiguió a cortar ramas, y mover los parquímetros y el alumbrado público que obstaculizaba el paso del cambión, junto a esta gran vivienda. Por tal motivo, en el lugar trabajaron de manera milimétrica cientos de operarios, grúas y demás maquinarias que permitieron subir la vivienda al camión.

Lo verdaderamente llamativo fue la velocidad a la que la casa de San Francisco fue movida. Especifican que fue a 1, 5 km/h desde la calle Franklin hasta Fulton.

El circuito incluyó un tramo por una colina empinada de la ciudad de California, con carreteras cerradas el domingo para hacer frente a la carga inusual…

En Córdoba también sucedió algo similar! ¿Te acordás del traslado de la Casa Giratoria…?

__

En el año 1951, se inauguró la primera casa giratoria del mundo en la mismísima Ciudad de Córdoba.  Los portales de la época titulaban el evento bajo caracterizaciones como “Arquitectura y excentricidad” y “una construcción revolucionaria”.

Su ideólogo y creador, el sirio Abdón Sahade, fue un importante empresario textil e ingeniero de vocación. Aunque autodidacta, diseñó varios proyectos para la ciudad, entre los que se destacan el imponente mirador para el Parque Sarmiento. Sin embargo, su obra más conocida fue la casa giratoria, patentada y registrada como la primera en todo el mundo.

Construida con materiales tradicionales, su estructura circular era capaz de girar 360º sobre sí misma buscando la luz solar. Dicha rotación resultaba posible gracias a un ingenioso sistema de engranaje situado en la base misma de la propiedad. Una vez en movimiento (1m/min), la casa mantenía activos todos sus servicios (electricidad, agua corriente, deyecciones cloacales, etcétera) sin ningún tipo de inconveniente.

Si bien la casa se convirtió en una atracción turística durante varias décadas (fue declarada patrimonio arquitectónico-cultural), su presencia empezó a diluirse con el paso del tiempo, a partir de los edificios que se fueron construyendo y adquiriendo en altura.

Ante la sugerencia de demolición, distintas fuerzas se pusieron en acción para no perder esta pieza de ingeniería única en el mundo. Finalmente se logró que la casa giratoria sea trasladada de forma completa, en una sola pieza. Previo a esto, hubo que hacer una serie de estudios y un importante trabajo de ingeniería para evitar posibles accidentes y complicaciones.

 El 22 de abril de 2004, a paso lento pero firme, con un camión y un carretón de 128 ruedas computarizadas, la propiedad fue trasladada desde Nueva Córdoba hasta el barrio General Paz (en el Museo de la Industria).

No sólo es una pieza histórica en sí, sino que también adquirió un valor agregado con el traslado, gracias al esfuerzo colectivo y trabajo en equipo de ingenieros, técnicos y calculistas...